Cómo nos ayuda estar presentes al trabajar con grupos

raúl aramayo Nov 24, 2021

Raúl Aramayo

Tiempo aproximado de lectura: 10 minutos

“Facilitación” es una de esas palabras que escuchamos sin saber realmente qué significa.  Dicho de forma muy sencilla, la facilitación es el proceso de llegar a un resultado mediante la participación de todos los involucrados y está basada en la creencia de que cooperar no es solo posible, sino conveniente y deseable.

Los profesores, cabezas de familia y líderes de grupos están muy familiarizados con el rol de ayudar a otros a alcanzar un resultado, pero todos tomamos constantemente el rol de facilitadores en nuestra vida diaria: cuando elegimos cómo familia a dónde ir de vacaciones y cuáles serán las actividades, cuando trabajamos con nuestros compañeros de trabajo para llegar a un resultado, cuando elegimos dentro de un grupo de amigos cuál es la mejor comida que satisfaga a 20 personas con gustos diferentes, etc.

Facilitar, es decir, ayudar a un grupo a alcanzar el mejor resultado, requiere aprovechar los recursos mentales, físicos, emocionales y espirituales, no solo del facilitador, sino también del grupo. Es aquí en donde se hace evidente el valor de ESTAR PRESENTES.

Estar presentes significa permanecer neutrales y observar una situación tal como es. No observarla a través del filtro de nuestras creencias personales ni verla como nos gustaría que fuera. Estar presentes nos da libre acceso sin obstáculos a los recursos y herramientas de un grupo.

¿Cómo nos beneficia estar presentes?

  • Disminuye nuestros juicios sobre lo que está pasando y vemos las cosas tal como son
  • Respondemos a lo que ocurre en el momento, en lugar de gastar energía y recursos en lo que ya pasó o no ha pasado
  • Somos conscientes de las posibilidades potenciales, pero actuamos desde el presente
  • Actuamos con baja tensión y alta claridad
  • Somos capaces de ver las consecuencias de nuestros comportamientos o estrategias
  • Estamos abiertos y somos capaces de abarcar nuevos enfoques. Incluimos nuevos enfoques y los trascendemos.
  • Somos sinceros y honestos con nuestras posibilidades y recursos. Nuestras soluciones se basan en nuestras capacidades actuales, porque vemos las cosas como son y no como queremos que sean.

 

¿Qué señales nos muestran que no estamos presentes?

  • Observamos una situación no tal como es, sino que la llenamos de nuestros propios juicios
  • Invalidamos cualquier posibilidad que vaya en contra de lo que consideramos “correcto”
  • Somos tan egocéntricos que pensamos que nuestra perspectiva es la única que existe
  • Percibimos a los demás como “equivocados”
  • Tratamos a los demás como objetos u obstáculos porque nuestras creencias y filtros no nos permiten verlos como colaboradores
  • Nuestras decisiones vienen de la tensión, el estrés o el miedo
  • Nos sentimos frágiles y débiles, lo que no nos permite estar abiertos a nuevas y mejores posibilidades
  • Estamos tan preocupados por los detalles que perdemos de vista el proceso y el resultado que buscamos

 

Probablemente puedas recordar alguna de las últimas veces que actuaste como facilitador y hayas reconocido en ti algunos de estos comportamientos, tanto los positivos como los negativos. Simplemente ser conscientes de la importancia de permanecer presentes al trabajar con otros puede ser suficiente para cambiar nuestros hábitos y comportamientos. Estar presentes requiere solo dos cosas: intención y atención.

Estos son otros consejos que te pueden ayudar a estar presente al trabajar con grupos:

 

  • Aprende a dejar tus juicios a un lado

Nuestros juicios, es decir, nuestras opiniones personales de cómo debería ser algo, nublan nuestra perspectiva y no nos permite abrirnos a la parte de nosotros con la mayor capacidad de observación.

Ser observadores neutrales no significa ser indiferentes, significa basar nuestras opiniones en las cosas como son y ser capaces de ver cómo nuestras intervenciones se conectan con dinámica del grupo.

 

  • Sé honesto contigo mismo:

¿Cuáles son mis motivaciones reales? ¿A qué intereses estoy conectado? ¿Estoy actuando en base a miedos personales, estrés o preocupación? Estas son preguntas que un facilitador integral se hace con frecuencia para permanecer presentes. Mientras más claras sean tus intenciones y más conectado estés con tus sentimientos, más presente permanecerás y más conectadas estarán tus acciones con tu intención más sincera: ayudar al grupo a alcanzar el mejor resultado para todos.

 

  • Sé consciente de cómo fluye la energía o dinámica del grupo:

Los grupos siguen pautas y dinámicas implícitas entre los participantes. Permanecer atento a qué hace que el grupo reaccione de cierta forma, observar las emociones de los participantes y aprender a distinguir las pautas del comportamiento del grupo te ayuda a actuar de la mejor forma para cada situación. Estarás actuando sin juicios, conectado con tus sentimientos e intenciones y estarás conectado también con los sentimientos e intenciones del grupo.

¿Qué otros consejos añadirías para mantenernos presentes al trabajar con grupos? ¿Has estado en alguna situación en la que hayas notado los beneficios de estar presentes o las desventajas de no estarlo? Comparte tus experiencias y aprendamos juntos como comunidad.

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